Historia de la Casa Abaco
Historia de la Hacienda del Durazno y su Casona "Abaco"

La historia de la hacienda del Durazno siempre ha estado unida a la rama mayor de Benítez de Lugo. Terminada la conquista en 1496 se inició la colonización de Tenerife. Las tierras que conformaban el antiguo reino de Taoro, al igual que las del resto de la isla, fueron repartidas entre conquistadores y pobladores. El 6 de Junio de 1.502 fueron concedidos a BARTOLOMÉ BENITEZ DE LUGO, cien fanegadas de regadío y 300 de sequero en el Valle de la Orotava. Entre las cien fanegadas de regadío estaba EL DURAZNO y estas tierras pronto fueron roturadas y plantadas de cañamelares, para así cumplir las condiciones establecidas en la donación. 

Bartolomé Benítez Pereira de Lugo fue sobrino del capitán general de la conquista DON ALONSO FERNANDEZ DE LUGO (hermano de su madre) y perteneció a la plana mayor de la expedición; se distinguió en la batalla de Acentejo. Avecindado en La Orotava, fue uno de sus fundadores y el mayor terrateniente de la zona de regadío del Valle. Bartolomé Benítez de Lugo fue teniente de Gobernador de Tenerife de 1.505 a 1.507 y regidor perpétuo (Gobernador) en 1.507, y entre otras cosas fundó una fabrica de azúcar, un molino harinero y el convento franciscano en la Villa. 

Su hijo FRANCISCO BENITEZ DE LUGO(en aquella época no se tenía los apellidos del padre y de la madre por dicho orden como ahora) fue su principal heredero, y por lo tanto también heredó la hacienda del Durazno. Este, que entre otras cosas también fue regidor de Tenerife, fundó por su testamento en 1.559 el PRIMER MAYORAZGO de su casa, con LLAMAMIENTO DE RIGUROSA VARONÍA, IMPOSICIÓN DEL APELLIDO DE LUGO Y USO DE SUS BLASONES EN PRIMER TERMINO, QUE EL POSEEDOR SEA CATÓLICO APOSTÓLICO ROMANO Y FIEL A LA CORONA REAL, QUE NO HAYA COMETIDO NI COMETA TRAICIÓN A DICHA REAL CORONA NI CRIMEN DE HEREJÍA. 

El tercer dueño de la hacienda y del  mayorazgo, ANDRÉS XUAREZ DE BENITEZ DE LUGO, fracasó con las cañas de azúcar y plantó vid (uvas). Vivió de 1.540 a  1.573.

El  cuarto poseedor del mayorazgo, FRANCISCO XUAREZ DE LUGO Y PONTE construyó en la finca los lagares y unas bodegas, además de unas habitaciones que utilizaba, cuando era necesaria su permanencia en el Puerto ó quería seguir de cerca las faenas agrícolas. Unos ingleses llegaron a Tenerife, y al probar el vino de la finca del Durazno, decidieron llevarse vino a Inglaterra, y este vino fue servido en las mesas de los Reyes JACOBO I, CARLOS I, CARLOS II y JACOBO II durante sus reinados del 1603 al 1689.

Del quinto, sexto y séptimo poseedor no hay gran cosa que contar, aparte de que iban - a través de sus matrimonios - añadiendo títulos como Señor de Fuerteventura, Señor - en parte - de La Gomera y Hierro, etc. al nombre de DE LUGO, y así la familia poco a poco se iba quedando más distinguida.

El octavo poseedor del mayorazgo y de la hacienda del Durazno, FRANCISCO BAUTISTA BENITEZ DE LUGO Y ARIAS DE SAAVEDRA (1697 - 1771) fue también el décimo Señor de la isla de Fuerteventura y consiguió con éxito defender la isla ante los ingleses que la atacaron en 1740, pero lo que para nosotros es más importante; fue el padre de DÑA. MARINA LEONOR BENITEZ DE LUGO Y PONTE, cuyo marido construyó la Casona del Durazno.

La Casona y sus constructores
Salón chimenea

DON DOMINGO JOSÉ HERRERA AYALA Y ROXAS PONTE Y LLARENA XUAREZ DEL CASTILLO (1714 - 1766), era el XI Conde de la Gomera, VI Marqués de Adeje, Señor de esa Villa, y además ostentaba otros títulos. 

"El título de Conde de la Gomera, era el título más antiguo de las Islas Canaria, y de los más antiguos de España, y se les fue concedido en su día por la Corona Real (Los Reyes Católicos) a DON DIEGO HERRERA Y DOÑA INÉS PERAZA. Ella había heredado las Islas de su padre, pero como los Reyes Católicos querían que las islas pasasen a la Corona Real, se les dio el título como compensación. Como el XI Conde de la Gomera no tuvo descendencia, feneció con el en las Islas Canarias la línea masculina de Don Diego Herrera y Dña. Inés Peraza al cabo de tres siglos." (Viera y Clavijo).

El XI Conde de la Gomera había estado en la marina - era Capitán de navío de la Real Armada - pero al heredar los títulos y los mayorazgos de su familia, abandonó el servicio activo, y se dedicó a administrar sus dominios, que junto a la fortuna que había acumulado cuando estaba en la marina, le convirtió en un hombre muy rico - y el Conde de la Gomera más rico de la historia. 

En 1754 el Conde se casó con la anteriormente mencionada DOÑA MARINA LEONOR BENITES DE LUGO Y PONTE y juntos vivían en La Orotava. Pero como el Conde quería tratamiento de Excelencia por parte de la gente del pueblo y consideró que no se lo dieran, decidió trasladarse de la Orotava para evitar el trato con la gente. 

Su suegro le cedió unos terrenos en la hacienda del Durazno, y aquí empezó a construir un "palacio", la que hoy conocemos como La Casona. Hizo un oratorio en la casa y le dotó con una preciosa imagen de San Antonio. Tenía caballos y en la planta baja hizo unas cuadras para ellos. 

El Conde y su esposa no tuvieron descendencia. El se murió en la casona el 24 de Diciembre de 1.766 por culpa de una enfermedad crónica y por su farmacomanía, y los títulos y demás propiedades pasaron a una sobrina suya. La Condesa le sobrevivió 42 años, pero nunca se volvió a casar, y al morirse en 1.808, la casona y sus bienes muebles los heredaron los sobrinos de ella, hijos de su hermano mayor.

El hermano mayor de la Condesa, FRANCISCO BAUTISTA BENITEZ DE LUGO ARIAS DE SAAVEDRA Y PONTE, fue el noveno poseedor del mayorazgo de la casa mayor de Benitez de Lugo. Había hecho unos negocios con el vino de la hacienda, que no le salieron muy bien, y que contribuyeron al derrumbamiento económico de la familia. 

Donó en 1.791 al Rey, un terreno (tres fanegadas) de la hacienda del Durazno para la fundación del Jardín Botánico

Francisco Bautista Benítez de Lugo tuvo seis hijos, de los cuales el mayor FRANCISCO BAUTISTA BENITEZ DE LUGO ARIAS DE SAAVEDRA Y LUGO, heredó el mayorazgo y fue por lo tanto el décimo poseedor de la hacienda del Durazno. Se murió a los 33 años dejando únicamente una hija de pocos días, ELENA SEBASTIANA

Piso superior

Una hermana menor de Francisco Bautista Benítez de Lugo, ANTONIA BENITEZ DE LUGO, se había casado con un hombre de pueblo, JOSÉ DOMINGO GONZÁLEZ NUÑEZ, y formaban lo que se consideraba un matrimonio inconveniente. Tenían un hijo, JUAN DOMINGO GONZÁLEZ Y BENITEZ DE LUGO, nacido en aprox. 1.816, y cuando su hermano mayor se murió, ella - en nombre de su pequeño hijo - litigió contra su sobrina ELENA SEBASTIANA, amparándose en el llamamiento de rigurosa varonía. Obtuvo sentencia a su favor en 1.817, y la hacienda del Durazno con la Casa Grande incluida, pasó a ser propiedad de JUAN DOMINGO GONZÁLEZ Y BENITEZ DE LUGO. A su debido tiempo este se casó con CARMEN HERNANDEZ y vivieron tres hijos, Juan, José y ANTONIA GONZALEZ HERNANDEZ

"Del oratorio de dicha casa pertenece el San Antonio el cuál heredó mi abuela Doña Antonia González Hernandez. Ella nació en el año 1.856 aproximadamente, y se murió en 1.952 a los 96 años. El San Antonio del Durazno lo venimos heredando todos aquellos quienes llevamos el nombre de Antonio. 

Al fallecimiento de abuela Antonia González Hernandez lo hereda mi madre Doña María Antonia Pérez González quien falleció en 1.982; en el momento está en mi poder, Antonio Reverón Pérez, y luego pasará a mi hija, etc... "

El San Antonio del Durazno fue traído a Venezuela en 1.987, siendo la primera vez que se le hacia un altar en tierras americanas. El San Antonio del Durazno se remonta a unos 400 años de edad, aproximadamente del año 1.537. Se ignora su origen. 

La Casa Grande tenía un privilegio Real, que, reo de muerte que entrase en su recinto, no podían sacarlo y menos ejecutarlo, mientras permaneciera dentro du sus dominios, es decir; se le perdonaba la vida. El último reo de muerte a la cual se le dio este privilegio, fue a una vaca que iba rumbo al matadero. Al azotarla para que corriera, entró en el recinto de la casa, siendo así ejecutado dicho privilegio Real, y la vaca murió de vieja en los dominios de casa." (Carta de Antonio Reverón Pérez, Venezuela, 31 de Junio de 1.987).

Cuando se murió Don Juan González y Benitez de Lugo, compró la hacienda con la Casa Grande incluida, DON FELIPE MACHADO Y BENITEZ DE LUGO (1.836 - 1.930). Estaba casado con DOÑA ELENA BENITEZ DE LUGO Y BENITEZ DE LUGO, hija de ELENA SEBASTIANA, la misma que perdió la hacienda en 1.817. Don Felipe Machado pasó mucho tiempo en la casa, que en parte tenía amueblada.         

Tuvo alquilada, durante un tiempo la casa de una familia inglesa, la cual trajo a una niñera escocesa. Esta vivía en el viejo comedor, y fue quien pintó en los tirantes de esquina del viejo comedor, aquellas frases en escocés, que aún puede leerse allí: 

Some hae meat and canna eat
And some wad eat that want it;
But we hae meat and we can eat,
And sae the Lord be thankit.

El poema pertenece al "Selkirk Grace", y traducido al castellano dice: 

Algunos tienen comida y no pueden comer
otros quisieran comer y no tienen comida.
Nosotros tenemos comida y podemos comer,
y por ello le damos las gracias al Señor. 

Al morir Don Felipe Machado, dejó la hacienda a su hija DOÑA MARGARITA MACHADO Y BENITEZ DE LUGO (1.873 - 1.931), y esta a su vez se la dejó a su hijo DON FERNANDO DEL HOYO Y MACHADO (1.890 - 1.978), VII Marques de San Andrés y Alcalde de la Orotava. 

En 1.970 compró la Casona PAUL DENHAM, de origen Checoslovaco. Había estado en la "Royal Air Force" durante la segunda guerra mundial y después cogió la nacionalidad británica y adaptó un apellido inglés. Había estado en Italia haciendo negocios con mucho éxito durante dos décadas y ahora buscaba un sitio para retirarse. 

Vio la Casona del Durazno, se enamoró de ella, y la compró. Después pasó los siguientes 14 años haciendo una renovación muy costosa y muy extensa. 

Paul Denham se murió en 1.993, y sus herederos, un hijo y dos hijas, que se habían ido los tres a Inglaterra a vivir, decidieron vender la casa, la cual se vendió en 1.995 a RAUL HERNANDEZ ALONSO.

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